Confort

Se dice que sobre gustos no hay nada escrito. Podríamos afirmar exactamente lo mismo para el confort. Para algunos, el confort es poder darle órdenes orales a los dispositivos. Para otros, que la iluminación nos vaya siguiendo a medida que recorremos nuestra casa. Nosotros creemos que lo más importante es que nuestra casa, oficina o negocio haga lo que nosotros imaginamos y necesitamos. Pero esa es la casa o negocio que nosotros queremos y aquí lo importante es lo que el cliente desea.

Confort también significa tener el control. Hoy es obligatorio que cualquier tecnología que incorporemos a nuestro ámbito tenga una app para ser instalada en nuestro smartphone. Pero una cosa es tener la capacidad de controlar un dispositivo dado, a tener la obligación de hacerlo por nosotros mismos. Por ejemplo, pensemos en el sistema de control remoto un toldo motorizado. Podemos aceptar que es una ventaja contar con la posibilidad de cerrar los toldos de nuestra casa de manera remota cuando desde la oficina vemos que se acerca una tormenta. Pero sin dudas es preferible instalar un anemómetro (dispositivo que mide la velocidad del viento) para que una vez que detecte que se superó cierta velocidad de viento se cierren los toldos de inmediato. Y que los vuelva a abrir automáticamente si corresponde al horario o a la cantidad de luz ambiente. Entonces el confort significa despreocuparse de una tarea.